Publicado el 10 de diciembre de 2009 a las 22:23

Ludoteca de Minas Tirith 2009

A pesar de que ha sido un puente tremendamente ocupado con otros jaleos, conseguimos sacar un rato (dos, de hecho) para acercarnos a las Jornadas Minas Tirith en el Palacio de Exposiciones de Santander. Todo un mundo de juegos de mesa para probar y competir.

Nuestras visitas tuvieron que ser demasiado fugaces (no quedaba otra) pero aún así nos dio tiempo a probar cuatro juegos. En esta página sólo voy a hablar en detalle de aquellos que tenemos en casa, que he jugado durante un tiempo, por lo que no me detendré mucho en estos que probamos deprisa y corriendo. Bastará con unas breves líneas sobre la primera impresión que me causaron.

Tablero de Carambol

El primero de todos ello fue Carambol. Alguna vez había visto el descomunal tablero en Nexus (una tienda de cómics y juegos de Santander) pero no sabía más de él. Es una variante de Carrom, que parece ser el juego más popular en la India (nos dijeron que sale en Slumdog Millionaire), y su mecánica mezcla el billar con las chapas. Básicamente, hay que meter las fichas de un color disparando con los dedos una ficha un poco más grande. Divertido, aunque hay que pillarle el truco. El tablero está hecho a mano en La India, y su precio lo atestigua.

La siguiente prueba la hicimos con el Mamma Mia!, un juego de cartas que teníamos pendiente probar en casa de unos amigos. Hay que generar pedidos de pizza consiguiendo reunir las cartas de sus ingredientes. La buena memoria es más que recomendable. Muy divertido, a tener en cuenta.

Jornadas Minas Tirith 2009

En nuestra siguiente visita probamos Robotory, un juego abstracto del estilo de los que nos suelen gustar. Rápido y con chicha, arruina totalmente la experiencia de juego lo cutre que es el tablero: un cartón endeble que cuesta mantener plano sobre la mesa sin que se muevan las fichas. Una pena.

Hive - La Colmena

Por último, estuvimos jugando a Hive (La Colmena), un juego sin tablero, con fichas hexagonales que representan a distintos insectos. Cada uno de ellos tiene unos movimientos particulares, y el objetivo es rodear con piezas a la abeja reina contraria. Dicho así suena sencillo, pero tiene mucha miga. Fue el juego que más me gustó de los cuatro que probamos.

Una pena no haber tenido más tiempo para pasar allí. La ludoteca que ponían a disposición del público estaba bien surtidita, y también había algún stand con venta de juegos. Además, había bastante gente de la organización siempre dispuesta a explicar las reglas o jugar una partida.

Ha sido la primera vez que he estado en un evento de estas características, pero sin duda repetiré. Seguiremos jugando.

Enlaces:
Jornadas Minas Tirith 2009
Juegos en BoardGameGeek:
Carambol y Carrom
Mamma Mia!
Robotory
Hive - La Colmena

Publicado el 4 de diciembre de 2009 a las 12:11

Página web de las Jornadas Minas Tirith 2009

Me salgo un momento del guión para recomendar un evento que tenemos este largo fin de semana en Santander: las Jornadas Minas Tirith, una cita anual con los juegos de mesa que se celebrará del 5 al 7 de diciembre en el Palacio de Exposiciones y Congresos. Las jornadas están organizadas por las asociaciones Ciudad Blanca y Túnicas Arcanas.

Me perdí las anteriores ediciones, y este año me viene entre mal y peor (coincide en horario y días con el festival CuVa, con el que ando muy involucrado), pero buscaré un rato para acercarme, hacer algunas fotos, y -espero- probar alguno de los juegos de su ludoteca. Por lo que veo en su página web, algunos de esos juegos son de nuestros preferidos, y otros muchos tenemos ganas de probarlos.

Toda la información del evento se puede consultar en su página web, incluyendo el jugoso programa de actividades. Avisados quedan todos.

Seguiremos jugando.

Enlaces:
Jornadas Minas Tirith 2009

Publicado el 2 de diciembre de 2009 a las 21:34

Cubiletes y tablero de parchís

Voy a continuar hablando del clásico entre los clásicos, al menos en España. No hay casa que se precie que no tenga guardado en algún sitio un tablero de parchís.

El parchís es la variante española y moderna de un antiguo juego originario de la India, el Pacisi, del siglo XVI. Según cuenta la Wikipedia, el tablero actual de forma de cruz es tan solo una representación del original que no fue otro que el jardín del emperador Akbar el Grande. El centro del tablero representa el trono en que se colocaba el emperador en el centro del patio. Por su parte, las fichas eran las muchachas indias más bellas que se movían de casilla en casilla y se disputaban el honor de jugar para el emperador. Los dados que decidían la suerte de los participantes consistían en cauríes, conchas de moluscos que contaban un punto si caían con el hueco hacia arriba. El nombre del parchís proviene de la palabra pacisi, que significa veinticinco en hindú ya que veinticinco eran las conchas lanzadas en cada tirada.

Tablero de parchís

No creo exagerar si afirmo que el parchís ha sido -y sigue siendo- uno de los juegos infantiles más jugados en este país. De hecho, la gente de mi generación tenemos el recuerdo no solo del juego, sino también del grupo musical y la canción:



No me detendré en este caso en explicar las reglas, porque creo que todos hemos jugado alguna vez. Sí que resulta curioso que haya muchas pequeñas variantes que conviene discutir y dejar bien claro antes de comenzar una partida… en caso contrario acabará en discusión segura. Por ejemplo: sacar una o dos fichas con el primer 5; cómo se comportan las barreras fuera de un seguro; si se rebota al intentar entrar en casa, o sólo vale el número exacto, etc.

Tablero de parchís

Aunque de niño jugué bastante, lo tenía un poco abandonado hasta hace poco, que me he juntado con una pandilla de adictos con los que cualquier reunión puede (y suele) acabar en partida. Con cuatro jugadores lo habitual en nuestro caso es jugar por parejas: la mecánica del juego es la misma, pero cuando se come una ficha, o se mete una propia en casa, pueden contar los puntos cualquiera de los dos componentes de la pareja. Igualmente, cuando un jugador mete todas sus fichas en casa, sigue jugando pero con las fichas de su compañero. Pasan a jugar con dos dados para el mismo color.

No es la única modalidad, también pueden jugarse partidas de dos jugadores con dos colores cada uno, por ejemplo. Hay un montón de posibilidades, siempre que se acuerden bien las reglas antes de comenzar.

Barrera roja en parchís

Un caso especial que quiero destacar es el parchís de seis jugadores. No lo tenemos, pero hace poco lo regalamos y lo probamos. Mala idea. Los dos intentos que hemos hecho se convirtieron en partidas de más de cuatro horas en las que ya no importaba ganar, sino terminar, como fuese. Con tres parejas de dos jugadores, o con dos tríos, el resultado ha sido el mismo: agotador. La empresa española Cayro vende incluso un parchís modular que puede ampliarse hasta 8 jugadores. No me quiero ni imaginar lo que puede ser eso. Qué miedo.

Un último apunte sobre el parchís: se trata de un juego muy nuestro… pero fuera de nuestras fronteras se suele jugar al ludo, que es otra variante mucho más simple y más enfocada a los niños… En el Ludo, las fichas salen de casa con un 6 (en lugar de con un 5) y el tablero es más sencillo; las partidas dependen más de los dados que de la mala leche y la estrategia de los jugadores (caso del parchís).

Tablero de ludo

Por casa tenemos algún ludo que compramos por error (y es que los suelen vender erróneamente como parchís, indicándolo incluso en la caja). Tenemos hasta un ludo gigante, una de cuyas fichas aparece sobre un plato en la imagen que identifica esta página.

Fichas de ludo gigante

Completan la colección: un tablero de cuatro jugadores, con un juego de la oca por detrás (de una tienda de chinos, para variar), y un tablero magnético y plegable de Cayro, del mismo tamaño que nuestro backgammon. Muy recomendable para viajes, playa...

Parchís magnético plegado

Parchís magnético abierto

En definitiva: un juego que nunca pasa de moda. Seguiremos jugando.

Enlaces:
Parchís en la Wikipedia
Ludo en la Wikipedia
Parchís en BoardGameGeek

Publicado el 1 de diciembre de 2009 a las 16:49

Tablero de backgammon

Voy a comenzar este repaso a nuestra ludoteca por uno de mis juegos preferidos: el backgammon. Seguro que a todo el mundo le suena, es ése con un tablero lleno de puntas de dos colores. Todos lo vimos y le ignoramos en los Juegos Reunidos Geyper (era más divertido darle a la ruleta); yo al menos nunca aprendí a jugar… hasta hace poco.

Me empezó a picar el gusanillo con este juego durante un viaje a Estambul hace un par de años. Allí el backgammon es deporte nacional, y en las mesas de todos los cafés siempre hay uno a mano. Daba envidia ver a jóvenes y abueletes enfrascados en sus partidas, pero con el inconveniente del lenguaje ni intenté que me explicasen las reglas. Estuve a punto de traer un juego de recuerdo, pero los que vendían en el Gran Bazar (a montones) eran o demasiado recargados, o demasiado grandes, o ambas cosas a la vez. Una visita rápida a alguna juguetería (buscando un backgammon magnético para el avión) tampoco dio ningún resultado, así que la cosa quedó pospuesta hasta otra ocasión.

En España es fácil encontrar un backgammon en cualquier juguetería, de hecho es cada vez más frecuente verlo. No creo que tenga nada que ver, pero como curiosidad está bien: en la serie Perdidos rescatan un tablero del avión y es habitual ver a sus protagonistas echando una partidita, al menos en la primera temporada.

Yo aprendí a jugar gracias a un tablero que encontré en una tienda de chinos (un ajedrez plegable que por dentro tiene tablero de backgammon), a unas reglas que encontré por Internet, y a algunas partidas jugadas contra mi agenda electrónica.

Backgammon en mi agenda electrónica

El backgammon parece ser el juego de mesa más antiguo del que se tienen registros, ahí es nada. Tuvo su origen en el Imperio Persa, y ha llegado a nuestros días con el nombre actual, aunque también se le conoce como tablas reales, chaquete, y en el mundo árabe table, tawle o taule.

Se trata de un juego muy sencillo, una vez que uno se familiariza con el tablero y con la posición de salida, quizá lo más complicado de aprender. Si nos fijamos en el tablero, vemos que tiene 24 puntas de colores alternos. Está dividido por la mitad por una barra (donde están las bisagras del tablero), y se pueden diferencias cuatro cuadrantes, con 6 puntas cada uno. Al comienzo de la partida, las fichas se colocan como se muestra en la fotografía:

Posición de salida en el backgammon

Las fichas negras se mueven en sentido horario; las fichas blancas, en sentido antihorario. El objetivo es llevar todas las fichas de un color a su "casa". La casa del jugador blanco es el cuadrante inferior derecho, y la del jugador negro es el cuadrante superior derecho (todas las indicaciones están referidas al tablero tal y como se ve en las fotografías, desde el punto de vista del jugador blanco).

Sentido de juego de cada color en el backgammon

Se juega con dos dados en cada tirada, y la principal peculiaridad del juego es que los dos valores deben tenerse en cuenta independientemente. Por ejemplo, si un jugador saca un 3 y un 5, debe mover esos valores, pero de forma separada. Puede mover una misma ficha 3 posiciones y luego la misma u otra 5 posiciones. O al revés, comenzar con el 5 y luego mover el 3. Eso sí, siempre se ha de caer en casillas que no estén bloqueadas por el contrario. Una casilla está bloqueada cuando el jugador contrario tiene 2 fichas o más en ella. Si, en cambio, sólo tiene una podemos caer en esa casilla, y le comemos la ficha. Las fichas comidas se colocan en medio del tablero, en la barra.

Cuando un jugador saca una puntuación doble, mueve el valor del dado cuatro veces. Por ejemplo, si saca dos cincos, mueve un cinco cuatro veces.

Si un jugador tiene una o más fichas en la barra, tiene que sacarlas al tablero antes de poder mover cualquier otra ficha en juego. Las fichas de la barra se reintroducen por el extremo más lejano a su "casa". En el caso del jugador blanco, por el extremo superior derecho, y en el caso del jugador negro por el extremo inferior derecho.

En la siguiente imagen, el jugador blanco tiene una ficha en la barra, y ha sacado en los dados los valores 1 y 2. Como esas casillas están bloquedadas por el jugador negro, no puede sacar la ficha al tablero, ni mover ninguna otra ficha en juego, por lo que pierde el turno.

El jugador blanco no puede sacar su ficha de la barra

Una vez que todas las fichas de un color estén en "casa", en su cuadrante correspondiente, gana el jugador que primero consiga sacarlas del tablero. Para ello, el jugador blanco debe ir moviendo sus fichas al exterior del tablero, hacia la derecha (con un 1, saca una ficha de la casilla más cercana al borde exterior, con un 2 saca una ficha de la penúltima casilla, etc.)

Llevar las fichas a casa, comer las del contrario… el juego tiene un mecanismo similar al del parchís, pero para dos jugadores y con las particularidades explicadas al mover las fichas. A las pocas partidas se van descubriendo ya las estragias básicas: intentar no dejar ninguna casilla propia con una única ficha, bloquear casillas para que el contrario no pueda sacar las fichas que le hayamos comido…

El jugador negro no puede sacar su ficha de la barra

Las partidas son rápidas, por lo que lo habitual es jugar una ronda de varias partidas. Cada victoria vale, generalmente, un punto, aunque existe un tercer dado, el dado de apuestas, que permite incrementar ese valor. El dado de apuestas tiene valores del 2 al 64, y permite a un jugador que vaya con ventaja subir la apuesta o el valor de la partida. Si el jugador retado declina la apuesta, pierde la partida.

Dado de apuestas

El backgammon es un juego en el que las primeras partidas todo es un jaleo, siempre hay que tener a mano un esquema de las reglas y uno nunca está seguro si está moviendo sus fichas en el sentido que debe. Pero al poco tiempo se le coge el truco y se convierte en un juego rápido y apasionante.

Nuestra ludoteca particular tiene varios juegos de backgammon: el primero que compré a los chinos lo regalamos y lo sustituimos por otro igual, un poco más grande. Suele ser el tablero oficial de las partidas caseras (es el de madera que aparece en las fotografías). Además, tenemos uno pequeñito bastante cutre que compré en una tienda Natura (pensando que iba a ser magnético, pero no: es de cartón), otro tamaño XXL para la playa (el tablero es un plástico tipo mantel), y uno magnético marca Cayro, muy bien acabado y muy recomendable. Suele acompañarnos en los viajes.

Backgammon con tablero de cartón

Backgammon tamaño XXL

Backgammon magnético Cayro, abierto

Backgammon magnético Cayro, plegado

Después de escribir todo esto… me apetece una partidita. Seguiremos jugando.

Enlaces:
Wikipedia
BoardGameGeek


Publicado el 1 de diciembre de 2009 a las 15:00

Ker-Plunk

Bienvenidos a esta mesa de juegos. Inauguro con estas líneas un nuevo rincón, dedicado exclusivamente a los juegos de mesa. En una epoca en la que la música, el cine, los libros, casi todo nuestro ocio se está volviendo digital, los juegos muchas veces acaban siendo sinónimo de consolas y ordenadores. Pero ningún cacharro electrónico podrá igualar el placer que para muchos supone enfrascarse en una partida de un juego de mesa, como hemos hecho desde niños. Tableros, fichas, cartas, dados… todo un mundo que, a pesar de lo que pueda parecer, está viviendo una segunda juventud.

Ha sido para mí una sorpresa reciente descubrir que hay un universo de nuevos juegos de mesa, actuales y sorprendentes, y que generalmente las jugueterías al uso ignoran de manera flagrante. Es un fenómeno que tiene su epicentro en Alemania, donde los juegos de mesa se están convirtiendo en el divertimento nacional, con multitud de nuevos lanzamientos, ferias y premios anuales… Por extensión, a toda esta nueva hornada de juegos se le suele llamar Eurogames. En España es habitual encontrarlos en jugueterías educativas, especializadas y tiendas de cómics.

¿De qué voy a hablar yo en estas páginas? Básicamente de los juegos de nuestra ludoteca particular, esos armarios y estanterías donde vamos acumulando cajas y cajas. Y entre nuestros juegos hay de todo: desde clásicos de nuestra infancia -recuperados de trasteros en afortunadas ocasiones- hasta las últimas novedades, pasando por juegos tradicionales que nunca pasan de moda.

En uno de los recuadros de la derecha aparece un enlace a una página llamada BoardGameGeek. Se trata de la Biblia de los juegos de mesa en Internet. Todo está ahí, y si no aparece no existe. Se trata de una web caótica, pero fascinante y con unas posibilidades muy grandes de acabar con nuestra productividad laboral, al menor descuido. Estoy preparando mi perfil de usuario allí, para ir añadiendo mis juegos preferidos y todas esas cosas, pero de momento el enlace apunta directamente a su portada. Cada artículo que escriba aquí, además, incluirá un enlace a la página sobre ese juego en BoardGameGeek.

Juegos hay muchos. Nosotros no somos especialmente aficionados a los juegos de estrategia o guerra con partidas interminables. Para eso hay otros rincones en Internet, y tengo unos cuantos amigos que podrían hablar largo y tendido sobre ese mundo. No, a nosotros nos gustan los juegos sencillos, originales, rápidos, con los que amenizar una sobremesa, un café o una tarde de lluvia.

Nuestra mesa siempre está dispuesta y con sitio para un tablero, unas cartas o unos dados. Aquí hablaré de alguno de nuestros juegos preferidos, lo que no quiere decir que sea un experto en ellos, se trata tan sólo de charlar, compartir y comentar... y por ello vuestras aportaciones serán siempre bien recibidas. Si por mi culpa, además, alguien descubre una nueva forma de pasar el rato, apagando la tele y reuniéndose con unos cuantos amigos, el esfuerzo habrá merecido la pena.

Una vez más, bienvenidos. Las partidas están a punto de comenzar…

BoardGameGeek

Logotipo de BoardGameGeek
Ficha de parchís y dados

Contenido, fotografías, diseño y programación
por Roberto Ortiz, 2009-2011